Yo estoy de un lado y tengo un gato gris que debo llevar al otro lado, al lado de mi casa. El gato es pequeño, bonito.
Intento escalar la primera montaña para pasar el gato de lado, pero es muy díficil escalar y llevar un gato. Mis intentos son fallidos, me canso. La zanja es muy larga, no es una opción caminar hasta su extremo. Hago muchos intentos por pasar el gato pero me es imposible.
Al final, desesperada consulto con una persona que me indica que solo mi amigo Xyz podrá ayudarme a pasar el gato de lado.
Xyz está en un club jugando futbol, entro, lo encuentro y le solicito ayuda para pasar mi gato. Él me dice que ahorita está muy ocupado, que talvez luego que termine de jugar. Su respuesta poco servicial me estresa, pero no estoy en posición de presionar, le digo que esperaré.
Mientras él juega salgo resuelta a cruzar mi gato. Se me ocurre que talvez con una silla pueda (es un sueño!!!!). Unos 300mts más abajo de donde estoy, hay una mesedora en una casa, entonces voy a traerla. La mesedora pesa un montón, y cargarla con el gato se dificulta. Al final la mecedora cae a la zanja (no sé bien como la subí) y no me sirvió de nada.
Termina partido, entro a buscar a Xyz pero me dice que ese día no tiene ganas de ayudarme, que talvez mañana. Paso la noche intentando pasar mi gato. Muero de cólera que Xyz no me haya ayudado aún.
Al día siguiente Xyz vuelve al club, en la puerta le pregunto si me ayudará y me dice que en un rato, que espere. Entonces meto al gato en mi pretina, le saco la nariz para que respire. Ya tengo más movilidad... le pido al gato que no se vaya a caer o morir asfixiado. Sigo intentando escalar y pasar mi gato... es díficil.
Despierto.