Llego a la casa de P; me reciben la señora P, los papás de ella y algunos invitados. Es una reunión de amigos, una celebración de algo que ignoro. Desde que llegué noto que doña P me mira con ansiedad, como esperando que yo le diga algo, que yo desconozco, que no se me ocurre.
La velada avanza y la ansiedad de doña P deviene en estrés, incomodidad. Va perdiendo alegría, enojándose.
Mi amigo P debía llegar a cierta hora, pero se tarda. Esa tardanza altera más a doña P, que está a punto de estallar en llanto de estrés.
Finalmente P llega y dice que se quedó por ahí y se le hizo tarde. Se va directo al cuarto a cambiarse de ropa. Mientras tanto doña P explota y empieza a llorar, pegar gritos, enojada por la tardanza. Los suegros de P también están enojadísimos, y se cagan en la existencia del pobre P. Yo como su amiga salgo a interceder por él ante todos, yo siento que yo lo tengo que defender. Se forman dos bandos: todos contra él y yo a su favor. Yo siento que todos me miran con rencor, pero insisto en defenderlo, en decir que solo se tardó, que no es para tanto. La suegra de P me va a matar, por haber dicho eso.
Pero doña P me dice: “ese no es el problema, el problema es que estoy embarazada, y él no le ha contado a nadie, ni siquiera a Ud., él no quiere a este bebé”. Su llanto es incontrolable, grita y agarra un gran queque de la celebración y lo despedaza contra una pared.
Yo me desconcierto y me voy al cuarto a hablar con P. Entro al cuarto, él se está cambiando las medias todo feliz, me siento a su lado triste, y le preguntó cuál es fue la verdadera razón de su tardanza.
Despierto.
Mostrando entradas con la etiqueta bebé. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bebé. Mostrar todas las entradas
Don P y doña P
: bebé, pelea 1 interpretaciones¡No podía faltar un debate TLC!
: bebé, debate 3 interpretacionesEstaba en una sala donde se realizaba un debate sobre el TLC.
Yo soy oyente. Veo como sacan y sacan argumentos contra el SI, que los del SI no pueden debatir. Educación, agua, cuido de bebés. Termina y estoy convencida del no.
Salgo de la sala y veo por un pasillo, un bebé precioso corriendo. Tiene como unos 3 meses... y corre, pero el bebé está mojado y yo tengo miedo que resbale por el agua en sus piecitos. Lo agarro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Diseño e iconos por N.Design Studio | A Blogger por Blog and Web