Voy con mi amigo PK a Bocas del Toro por motivo de mi cumpleaños. Llegamos, dejamos los tiliches en un hotel y decidimos ir a comer a otra isla, donde nos esperan más amigos. Salimos a la entrada del hotel a esperar que pase la lancha por nosotros, en la calle, no en el agua.
Llega el transporte, es un kayak grande, amarillo, con ruedas, como el carro de Pablo Marmol. Nos recoge en la calle, previamente ha pasado por otros hoteles recogiendo a otras personas. En nuestra parada PK y yo nos montamos de primeros, y se quedan sin campo varios changos, que se notan muy tristes por no caber en la lancha.
El kayak se dirije a una orilla de la costa -más parecida a la orilla de una piscina-, donde se deja caer en el agua, y se convierte en kayak. (carro anfibio rajado). Llego a una isla, donde está el restaurante. En él encuentro a don P, que está comiendo gallitos de carne. El restaurante es cero fino o gourmet, sino que hay una gran mesa con mesa de gallos de carne, yo empiezo a comer, me sabe delicioso. Pierdo de vista a mis amigos.